R U S I A

Este año Comenzamos la gira rusa en #Novokuibyshevsk a orillas del Volga.
Y las fotos solo son muestra de cómo hemos crecido visitando el país más grande del mundo. Porque llevamos muchos años viajando a Rusia y ahora lo vamos a contar.

Por mi naturaleza siempre empatizo en cada dualidad con el perdedor, o el menos seguido o el que queda en la sombra.

De luces y sombras está hecha Rusia, pero hacer creer al mundo que la gran guerra la ganó USA y no el pueblo ruso para mí fue motivo suficiente para acercarme a su historia con ávida curiosidad y cariño.


Me maravilló el pueblo ruso en las distancias cortas. Son duros, grandes y serios, si, no han nacido en el Caribe, y como es el sol el que forja un carácter, la ausencia de éste ha hecho un pueblo frío de apariencia, no de corazón. Un ruso nunca va a traspasar la frontera personal pero si le pides algo te lo da inmediatamente. Ese es el secreto, pídele o te seguirá ignorando porque en su código no entiende que necesites algo, por eso pídele y vendrá a ti encantado.


A Rusia la hemos conocido en invierno y verano, en la lejana Siberia y en la monumental capital. La he vivido con viento, nieve y hasta sol. Con Dostoyevski conocí en  palabras los grandes temas humanos. Con Chagall me enamoré del amor. Stanislavski es casi una Biblia en las artes escénicas y hasta en juego de tronos he creído ver a la familia Romanov representada en los Targaryen.

Debe ser que estamos muy contentos de comenzar la gira rusa 2019 con @grupopuja

Hemos venido en avión. Queríamos venir en furgo, era nuestro gran deseo, pero la frontera rusa, nuestro visado de trabajo y la complejidad de esta aduana con la carga escenográfica que llevamos ha hecho que desistamos para simplificar, así que aunque hayamos venido más de diez veces a Rusia siempre nos quedará pendiente volver con nuestra casa con ruedas!

Grupo Puja actuando en Novokuibisek

SAMARA
La bella Samara a orillas del majestuoso Volga, el río más largo de Europa con un malecón  de 5 km.

Samara fue una ciudad cerrada. Esto se aplica solo a la Unión Soviética y durante la guerra fría, era el centro de la industria aeroespacial y armamentística secreta, donde se imponían restricciones para poder viajar o residir en ella

Cada 9 de mayo toda Rusia conmemora la victoria en la gran guerra, la fecha más importante para el pueblo ruso, el orgullo del país. Mientras los useños, de USA, como diría Pérez-Reverte, hacen creer al mundo que ganaron ellos la guerra, los rusos lo celebran desde el corazón y el no olvido.
La hazaña de los soldados caídos, los trabajadores de retaguardia y los civiles está inmortalizada en muchos monumentos de Rusia.


Estamos en la plaza de la gloria, construida con granito traído de la devastada Alemania tras la victoria, granito que se repartió con la plaza roja de Moscú.

Y este es el recuerdo al soldado, al anónimo, al que luchó por su pueblo, para nunca olvidar.
Puedo hablarles de la gran industria, de su gastronomía, de su arquitectura modernista y de su espectacularidad en la naturaleza,. Pero me parece honroso empezar por dónde más dolió.

EN LA MESA
Me gusta comer. Me deleito con los sabores que contienen historias y no concibo una manera de viajar exenta del viaje gastronómico.
En Rusia la gastronomía es tan variada como variada es su historia y como grande es el país, donde cada región tiene sus propias especialidades y tradiciones de cocinar.

Grandes bebedores de té (destacando el té negro) y de vodka que acompaña los aperitivos y jamás mezclan con otras bebidas. Agua beben poca y fuera de las comidas y siempre me han recibido con un mal llamado café soluble, así que omitiré hablar de los desayunos.
La sociedad rusa es mayoritariamente cristiana ortodoxa, por tanto su comida se divide entre los alimentos permitidos y los prohibidos, destacando, sobre todo, pescados (asiduamente ahumado), grano, setas, bayas.

Una comida en Rusia siempre empieza con una sopa. Si no hay sopa no hay primer plato. Schi es la popular sopa de col y Borsch la de remolacha y, muy a mi pesar, vienen cargadas con un árbol entero de eneldo.
No hay mesa que no tenga su ensalada de tomate y pepino, sobre todo, mucho tomate y mucho pepino. Alguna puede contener pimiento o alguna sorpresa más, pero las ensaladas aquí, permítame que insista por cansinas que son de tomate y pepino. Ojo, están ricas pero yo vengo de tierra de huerta variada y mi paladar, aparte de pedir aceite de oliva, necesita alguna lechuga, zanahoria, cebolla, o cualquier otra cosa solo para variar.
Por cierto, la famosa ensaladilla rusa es conocida como ensalada Olivié, comparte solo tres ingredientes con la nuestra: patata, mayonesa y guisantes. Es una ensaladilla frecuente en las fiestas y en fin de año.

Su comida es su historia, su clima y su tierra. Y los platos y los sabores son tan imperiales como austeros. Son brillantes y, a la vez, de rancio abolengo.
La ausencia de frutas en la mesa o en el mercado se compensa con la gran presencia de conservas de verduras y setas y mermeladas y compotas de frutos del bosque.
¿Van a ir a Rusia? No dejen de probar sus típicas salazones de arenques y algún otro pescado. No les van a entrar por los ojos pero su sabor es muy parecido al bacalao en salazón que comemos los españoles. A partir de aquí es cuestión de gustos. Y cuestión de dinero es el caviar. Pueden comprar las huevas de salmón, rojizas y asequibles económicamente,  o el lujoso caviar negro de beluga al que acceden a pagar solo unos pocos.

Variedad y tradición en los productos lácteos, muchos tipos de requesón, kéfir, y una salsa de nata agria que suelen llevar las guarniciones llamada ‘smetana’

Si les dio hambre pueden hacerse un filete ruso y brindar!

#viajegastronomico
#somosloquecomemos

EN GUERRA
Rusia ganó la gran guerra, la II Guerra mundial que ellos llaman la guerra patria.

Rusia ganó pero, junto con Polonia, fue el país más devastado y 1/3 de la población dejó su vida entre  1939 y el 45.

Rusia ganó y así  lo conmemoran cada año en la política de no olvido (esto a los españoles les debe sonar a chino que tienen su historia en las cunetas de la vergüenza)
Rusia ganó y así lo reconocen la mayor parte de países europeos, salvo Inglaterra y Noruega que están convencidos que fue Inglaterra , la aliada, la vencedora.

Rusia ganó pero durante la guerra fría EEUU y su fantasioso y hollywoodiense cine le hicieron creer al mundo que ellos fueron los vencedores.

Rusia ganó y no olvida, porque para ganar tuvieron que perder.

Los vehículos de guerra quedaron visibles para seguir sin olvidar. En este caso en un parque de niños, para que desde pequeños entiendan el porqué de un conflicto armado y su repercusión en cada corazón.

VORONEZH
En la tradición ortodoxa rusa es la virgen la patrona celestial y patrona del estado ruso; desde el s. XII en Rusia se estableció la fiesta de la intercesión y en la ciudad de #Voronezh esta es la primera iglesia de la intercesión, ejemplo de clasicismo.

Como toda iglesia ortodoxa tiene una cúpula dorada que tan bella y llamativa nos resulta a los extranjeros.  Cúbranse la cabeza, entren con respeto, y maravillense del colorido de su pictografía.

Estamos en la plaza #Sovetskaya  la soviética plaza  antiguamente llamada de la carne, una de las más antiguas de Voronezh. Enfrente de esta antigua catedral de encuentra el teatro dramático nacional, cuyo director nos ha traído aquí para la novena edición del festival Platonov.
En medio de la plaza unos chorros de agua brotan del suelo para el divertimento y el refrigerio de niños en bañador y no tan niños, entre ellos nosotros, que viniendo del sur de España estamos asombrados del calor que estamos pasando.
Si, estamos en Rusia y estamos pasando calor.
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si vienen a Rusia, por favor, olvídense de los tópicos y descubrirán sus maravillas!

Según los habitantes de la ciudad y todos los turistas, la Plaza de la Victoria de Voronezh es notable principalmente por su escultura central. La composición demuestra la unidad de todos los sectores de la sociedad y la contribución conjunta de los trabajadores de la retaguardia y el frente a la liberación de la ocupación alemana. En el pedestal, puedes ver a los representantes de todo tipo de tropas del ejército soviético de pie en las batallas de Voronezh de pie, al igual que a destacados representantes de la población civil: trabajadores, madre con un bebé en sus brazos, un miembro de Komsomol.
La victoria en la Gran Guerra Patria es un logro nacional. Cada persona que vivió en esta región contribuyó a la causa común. Asegúrese de visitar durante un viaje a Voronezh Victory Square: un monumento erigido en él, es considerado uno de los más conmovedores del país.
Siempre tiene ofrendas de flores frescas y la llama eterna que prende durante todo el año para agradecer a los antepasados desde el presente su victoria en la guerra.
nadie se olvida, y nada se olvida. Los veteranos de la Gran Guerra Patriótica se reúnen en la Plaza de la Victoria, los cadetes de Voronezh prestan juramento aquí, asisten a escolares y estudiantes para excursiones abiertas. En el día de su matrimonio, muchos recién casados ​​también acuden durante un paseo nupcial para depositar flores y honrar el recuerdo de sus antepasados, gracias a lo cual el cielo sobre la cabeza siempre está en paz.

Pese a haber sido destruida durante la guerra el 95% de la ciudad de #Voronezh ha sido recientemente cuando ha recibido el galardón de ciudad de la gloria militar.
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parece que solo me guste la gran guerra, pero no es así, solo que es imposible no hablar de ella cuando uno está aquí. Si les interesa la historia rusa pueden empezar por como se asentaron los eslavos aquí, o conocer los 3 siglos de la dinastía Romanov, o como a principios del s XX se creó la seguridad social, o los soviets, la Perestroika o  Iván el terrible!

PASA LA VIDA
Solo son calles, iglesias, lugares cotidianos, lugares de paso ligero.
Solo son calles en Rusia, calles que siempre estuvieron ahí y yo las traigo a la existencia mirándolas con ojos curiosos, ojos muy abiertos para retener cada detalle en mi impresión, ojos para comprender en las calles que nunca tienen foto, en las calles que viven.

La vida ya viene pasando por estas calles.
La vida que respira y que camina junto a la muerte.
La vida en las calles y en su historia, en sus ruegos y en sus inviernos.
Es la vida que no vemos y el día que la descubrimos por un corto o indeterminado periodo de tiempo la queremos retener, la vivimos con intensidad para que quede su esencia en nosotros, nos enamoramos del olor, del lugar, de la comida, o de un pájaro pasar. Y hacemos fotos con el deseo que quede eterno. Y así, sin esfuerzo, comprendemos la intensidad de cada minuto vivido, ese minuto que se nos olvida, o que nunca cuenta, en nuestra propia ciudad, en nuestras calles que cada día pasamos sin mirar, sin comprender,
Total, solo son calles.

SAN PETERSBURGO
San Petersburgo les sonaba muy germánico y le cambiaron el nombre a La ciudad de Pedro, Petrogrado. Más tarde al morir Lenin en el 1924 y en su honor le volvieron a cambiar el nombre por Leningrado y así lo mantuvo hasta el final de la guerra fría.

En esta bella y monumental ciudad, capital y residencia de zares hubo un día que fue sitiada, fue acorralada y con grave resistencia la quisieron matar. Casi tres años duró el cerco de Leningrado por la Alemania Nazi. A los dos meses ya no quedaba comida ni combustible a lo que se sumó un duro invierno de -30° y en estos casi tres años murió la mitad de la población civil, de hambre, de frío y de crueldad humana.
Un millón de muertes y pese al profundo dolor los supervivientes siempre dijeron: “Troya cayó, Roma cayó, Leningrado no cayó”

La emoción me sobrecoge en cada esquina de esta espectacular ciudad por lo que veo y por lo que sé.
En la foto una de sus cuatro catedrales, la catedral de San Isaac. En la foto en blanco y negro durante el acorralamiento nazi intentando sobrevivir plantando coles.

Las cúpulas de las iglesias ortodoxas eran un blanco fácil por su gran brillo dorado para la aviación alemana, por eso los rusos las taparon con telas ocultándolas del enemigo. Por eso las podemos ver hoy.

Por eso y por tanto siempre hay que buscar los porqués!

PEDRO EL GRANDE
En España no estamos tan acostumbrados, pero fuera de nuestras fronteras quieren y cuidan a sus mitos, a quien marcó historia en su patria, a quienes les debemos lo que hoy tenemos.

En San Petersburgo la figura de Pedro el grande ocupa la esencia de la ciudad y sus ciudadanos no lo olvidan. Muchas esculturas sobre su persona y sus hazañas ocupan lugares estratégicos de esta imponente ciudad que él soñó, ideó y construyó.
De joven viajó por Europa, abrió su mente y soñó a lo grande. Siendo zar de Rusia aplicó sus cosmopolitas pensamientos para construir San Petersburgo huyendo de los tradicionalismos rusos.

Llamado el grande después de su muerte. El zar más activo y enérgico de toda la historia rusa, no escatimó en esfuerzos para modernizar y reformar el orden existente. Cambió la estética de la aristocracia. Cambió el calendario hebreo y se ajustaron a Europa pasando de un día a otro del año 7208 al año 1700. Trajo la imprenta y creó el primer censo. Modernizó y occidentalizó la Rusia moscovita en una gran potencia Europea.

Tanto bien hizo que pudo ser considerado por los más tradicionalistas como un auténtico anticristo.

Y así aprendemos que todo depende del filtro con el que se mire.

Él siempre miró hacia adelante y a lo lejos.
Por cierto, entre sus muchas aportaciones destaco su permiso a que las mujeres ya no se cubrieran su rostro y que hicieran vida social.
Y aún siendo el más alto poder se casó con su sirvienta que le regentó tras su muerte convirtiéndose en Catalina I.
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La historia rusa es más que fascinante!

CATEDRAL DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

La verticalidad de San Petersburgo no cabe en mis fotos y conseguir esta toma de la catedral de San Pedro y San Pablo supuso cámara en suelo en la última esquina posible de los límites de la plaza.

Fue la primera catedral y mantiene su protagonismo dentro de la fortaleza, que también era prisión, de Pedro y Pablo.
No destaca dentro del colorido ortodoxo ruso.
Su austeridad se mantiene entre el amarillo de su piedra y su rotunda solidez.
Construida según la tradición arquitectónica europea, y no la bizantina
Finamente se eleva hacia el cielo entre oro y brillo y esa es su hermosa diferencia, su eterna aguja que une dos mundos a 123 m de altura.

La catedral contiene los restos de la mayoría de los emperadores y emperatrices desde Pedro I el Grande, quien la erigió, hasta Nicolás II y su familia, los últimos Romanov, quienes finalmente recibieron sepultura allí en 1998.

Y yo que en otra vida tuve que ser o vasca o rusa vengo aquí a sentir todo el peso de la historia que ha quedado enterrado entre sus paredes.

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Dicen que la isla donde está la fortaleza de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo estuvo antaño repleta de conejos. Hoy en día y para la comprensión turística sigue habiendo conejos.

Solo te pongo esta  foto porque me hace gracia que parezca una foto robada, pillada un fraganti con este conejo que me gustó 

Aunque en realidad la foto es para mi sobrina y mis ahijadas que le venimos con el cuento desde que nacieron  de ser amigos de los conejos.

Pero yo de lo que quiero hablar es de comida y del especial agasaje ruso, de lo extremadamente hospitalarios y agradecidos que son.

Ya hablé de la comida rusa, ahora solo lo voy a completar porque aunque no son expertos queseros y se fijan en los quesos franceses o españoles le están poniendo empeño en conseguir la excelencia y nosotros lo hemos podido catar. No ha faltado ni el delicioso salmón, ni lo que nosotros llamamos ensaladilla rusa, ni su típico árbol entero de eneldo en el plato.

Ha circulado el champagne sin tregua y todo esto es porque se sienten agradecidos que nosotros actuarámos bajo la insistente lluvia; es verdad que muy pocos artistas se meten tanto en el fango como nosotros, cualquiera hubiera suspendido el show desde la primera gota caída durante el ensayo. Nosotros primero analizamos el riesgo y después el show tiene que continuar.
Por esto hemos tenido comida extra y especial, hemos paseado en barco y nos han llevado a un taller de soplado de vidrio, todo para agasajarnos, para devolvernos la gratitud del trabajo bien hecho y colaborativo y, sobre todo,  por que no son tan fríos los rusos como los pintan!!!

Ya nos vamos.
Nunca me voy con pena de Rusia porque siempre vuelvo. Me guardo unos cuantos rublos, me dejo algunos lugares por visitar y dejo intacto mi deseo de profundizar.

Me lleno la maleta de trigo sarraceno, aquí es tan usual y barato que al comprarlo en España perdería dinero y romanticismo.
El chocolate del bebé se ha convertido en mi clásico. Siempre me llevo algunas tabletas para alargar en el tiempo el sabor ruso.

Intento no tener pena porque sé que voy a volver; y, mientras me voy y no estoy, con este deseo y fijación de volver va creciendo la ciudad de mis sueños, la ciudad que recuerdo y añoro, la literaria, la histórica y la de leyenda.
Va creciendo el mito y yo lo elevo a los cielos.
En Rusia me siento bien. Aquí siempre nos han tratado más que bien desde San Petersburgo a Novokuibyshevsk, desde Samara a Krasnoyarsk y siendo tan lejano me muevo como en casa.

Y, aunque ahora no quiera reconocerlo, creo que tengo pena de irme. No he ido al Hermitage, la pinacoteca más grande del mundo, la he dejado para la siguiente ocasión. El palacio de invierno donde habitaban los zares hoy es museo y por eso mi disfrute será doble. He pasado por la puerta, lo he visto desde fuera y desde todos los ángulos, lo he visto desde el barco y desde la otra orilla y me deseo crecía de imaginarme cómo es por dentro.

En este viaje a San Petersburgo ha llegado nuestra exclusividad laboral por eso sé que seguiré viniendo, por eso sé que entraré al palacio de invierno con ojos de Romanov, para visualizar como fue el día a día en palacio y cómo fue el último día de la dinastía.

Me voy y ya quiero volver.

MOSCÚ

Volando alto!
Despegando al espacio!
Este bello Obelisco de titanio se construyó en 1964 para conmemorar el comienzo de la era espacial.

El Monumento a los Conquistadores del Espacio que puedes darle una y mil vueltas para apreciar como la luz y su curvilínea forma se transforman ante tus ojos, a cada paso y con el crujir de la nieve.
Un monumento que habla.
Se mueve y sube. Sube muy alto…
Y a mi me enamoró!
Y por eso y por mucho más. Por su historia y su grandeza, sus gentes, sus festivales, nuestras experiencias y nuestras vivencias, sus colores, su fantasía y su imperial arquitectura, y desde ahora su mágica nieve, a nosotros siempre nos quedará… Moscú!

Tanto nos gustan las alturas que al espacio llegamos!


Museo de la cosmonáutica en Moscú, donde descubres lo pequeños e ignorantes que somos.
inaugurado en 1.981 con motivo del 20 aniversario de la llegada al espacio del piloto ruso Yuri Gagarin
Toda una trayectoria desde los comienzos de la aventura rusa en el espacio hasta ahora. Con gran recreación de maquetas y situaciones reales y, lo mås sorprendente, las cápsulas reales de vuelta a la tierra! Trajes espaciales, rocas lunares, piezas de cohetes y satélites, fotos, vídeos y grabaciones de voz realizadas durante las travesías. 
Si algún día vienen a Moscú este museo debe ser visita obligada.

He ido en muchas ocasiones a Moscú, pero hubo una noche que bajo la blanca nieve del frío invierno fui la reina roja en Moscú.

Y eso lo llevaré siempre en mi corazón.

Comer en Rusia

Me gusta comer. Me deleito con los sabores que contienen historias y no concibo una manera de viajar exenta del viaje gastronómico.
En Rusia la gastronomía es tan variada como variada es su historia y como grande es el país, donde cada región tiene sus propias especialidades y tradiciones de cocinar.

Grandes bebedores de té (destacando el té negro) y de vodka que acompaña los aperitivos y jamás mezclan con otras bebidas. Agua beben poca y fuera de las comidas y siempre me han recibido con un mal llamado café soluble, así que omitiré hablar de los desayunos.
La sociedad rusa es mayoritariamente cristiana ortodoxa, por tanto su comida se divide entre los alimentos permitidos y los prohibidos, destacando, sobre todo, pescados (asiduamente ahumado), grano, setas, bayas.

Una comida en Rusia siempre empieza con una sopa. Si no hay sopa no hay primer plato. Schi es la popular sopa de col y Borsch la de remolacha y, muy a mi pesar, vienen cargadas con un árbol entero de eneldo.
No hay mesa que no tenga su ensalada de tomate y pepino, sobre todo, mucho tomate y mucho pepino. Alguna puede contener pimiento o alguna sorpresa más, pero las ensaladas aquí, permítame que insista por cansinas que son de tomate y pepino. Ojo, están ricas pero yo vengo de tierra de huerta variada y mi paladar, aparte de pedir aceite de oliva, necesita alguna lechuga, zanahoria, cebolla, o cualquier otra cosa solo para variar.
Por cierto, la famosa ensaladilla rusa, conocida allí como ensalada Olivié, comparte solo tres ingredientes con la nuestra: patata, mayonesa y guisantes. Es una ensaladilla frecuente en las fiestas y en fin de año.

Su comida es su historia, su clima y su tierra. Y los platos y los sabores son tan imperiales como austeros. Son brillantes y, a la vez, de rancio abolengo.

La ausencia de frutas en la mesa o en el mercado se compensa con la gran presencia de conservas de verduras y setas y mermeladas y compotas de frutos del bosque.

¿Van a ir a Rusia? No dejen de probar sus típicas salazones de arenques y algún otro pescado. No les van a entrar por los ojos pero su sabor es muy parecido al bacalao en salazón que consumimos los españoles. A partir de aquí es cuestión de gustos.
Y cuestión de dinero es el caviar. Pueden comprar las huevas de salmón, rojizas y asequibles económicamente o el lujoso caviar negro de beluga al que acceden a pagar solo unos pocos.
A mí no hay quien me calle si el tema me apasiona y hablar de Rusia puede mantenerme en una conversación eterna. Pero Instagram cuenta mis palabras y no perdona.
Así que su tengo que recortar texto solo dejo la gran variedad y tradición de comer productos lácteos, muchos tipos de requesón, kéfir, y una salsa de nata agria que suelen llevar las guarniciones llamada ‘smetana’
Si les dio hambre pueden hacerse un filete ruso y brindar: salud!

Comer en Rusia

Me gusta comer. Me deleito con los sabores que contienen historias y no concibo una manera de viajar exenta del viaje gastronómico.
En Rusia la gastronomía es tan variada como variada es su historia y como grande es el país, donde cada región tiene sus propias especialidades y tradiciones de cocinar.

Grandes bebedores de té (destacando el té negro) y de vodka que acompaña los aperitivos y jamás mezclan con otras bebidas. Agua beben poca y fuera de las comidas y siempre me han recibido con un mal llamado café soluble, así que omitiré hablar de los desayunos.
La sociedad rusa es mayoritariamente cristiana ortodoxa, por tanto su comida se divide entre los alimentos permitidos y los prohibidos, destacando, sobre todo, pescados (asiduamente ahumado), grano, setas, bayas.

Una comida en Rusia siempre empieza con una sopa. Si no hay sopa no hay primer plato. Schi es la popular sopa de col y Borsch la de remolacha y, muy a mi pesar, vienen cargadas con un árbol entero de eneldo.
No hay mesa que no tenga su ensalada de tomate y pepino, sobre todo, mucho tomate y mucho pepino. Alguna puede contener pimiento o alguna sorpresa más, pero las ensaladas aquí, permítame que insista por cansinas que son de tomate y pepino. Ojo, están ricas pero yo vengo de tierra de huerta variada y mi paladar, aparte de pedir aceite de oliva, necesita alguna lechuga, zanahoria, cebolla, o cualquier otra cosa solo para variar.
Por cierto, la famosa ensaladilla rusa, conocida allí como ensalada Olivié, comparte solo tres ingredientes con la nuestra: patata, mayonesa y guisantes. Es una ensaladilla frecuente en las fiestas y en fin de año.

Su comida es su historia, su clima y su tierra. Y los platos y los sabores son tan imperiales como austeros. Son brillantes y, a la vez, de rancio abolengo.

La ausencia de frutas en la mesa o en el mercado se compensa con la gran presencia de conservas de verduras y setas y mermeladas y compotas de frutos del bosque.

¿Van a ir a Rusia? No dejen de probar sus típicas salazones de arenques y algún otro pescado. No les van a entrar por los ojos pero su sabor es muy parecido al bacalao en salazón que consumimos los españoles. A partir de aquí es cuestión de gustos.
Y cuestión de dinero es el caviar. Pueden comprar las huevas de salmón, rojizas y asequibles económicamente o el lujoso caviar negro de beluga al que acceden a pagar solo unos pocos.

A mí no hay quien me calle si el tema me apasiona y hablar de Rusia puede mantenerme en una conversación eterna. Pero hablar de sabores es solo hablar de palabras si no se degustan.

Así que su tengo que recortar texto solo dejo la gran variedad y tradición de comer productos lácteos, muchos tipos de requesón, kéfir, y una salsa de nata agria que suelen llevar las guarniciones llamada ‘smetana’
Si les dio hambre pueden hacerse un filete ruso y brindar: salud!

Masa madre

Les voy a hablar del pan y la levadura.
solo importa la primera foto que hice rápidamente con el móvil antes de comer. Las demás fotos solo son ilustrativas para demostrar que en la furgo se come de lujo!

Hace mucho, mucho tiempo, cuando nosotros vivíamos en una casa de campo con nuestro huerto, nuestro compost y nuestra manera responsable de entender los recursos naturales, queríamos vivir con lo que producían nuestras manos. Lo conseguimos! Fue un proceso de aprendizaje y adaptación y entonces si sobraba aceite hacíamos jabón y si sobraban tomates hacíamos mermelada. Todo tenía un orden y un porqué, el mismo orden que tenían nuestros abuelos.
El caso es que durante estos años también hacíamos nuestro propio pan.
Lo más importante para hacer un buen pan es la levadura. Yo no soporto el sabor de las levaduras químicas de los supermercados así que me fabriqué la mía propia que dura toda la vida! Es así de fácil: mezclas harina integral (yo nunca uso lo refinado) y agua a partes iguales en un tarro y lo dejas reposar 24 horas. Al día siguiente repites las misma operación y lo tapas con un trapito. Al tercer día sacas la mitad de esta mezcla (y la deshechas) y vuelves a añadir. Quedará por encima un líquido negruzco que es normal del resultado de la fermentación. Al cuarto y quinto día ya tienes tu levadura eterna. Esta masa madre si la conservas en el frigorífico queda inactiva y en suspense. Cuando la vayas a usar la sacas unas horas antes del frío y a temperatura ambiente se vuelve a activar y está lista para usar. Después de su uso se vuelve a añadir harina y agua, la dejas un día que fermente y de nuevo al frigorífico.
El pan que ven en la foto es mezcla de harina integral y espelta y, por supuesto, nuestra levadura casera. Lo dejé levar toda la noche y a la mañana, mientras se hacía el café, lo horneé 40 minutos en la cazuela omnia.

El desayuno se hizo largo, esponjoso, con sabor a hogar!

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Revista furgosfera

Llegó #furgosfera08 cargada de sorpresas, novedades y nosotros!
Estamos en sus páginas contando un poquito de nosotros con un muchito de ilusión.
Porque no hay más secreto que nos mueva, hagamos lo que hagamos, que la propia ilusión.

Llevamos dos años y medio dentro de una furgoneta, reinventándonos y dejándonos sorprender por el camino; Descubriendo bondades sencillas de la vida con poco dinero, muchos kilómetros, sin lastre y con pasión.
Nos gusta contar nuestra aventura de manera artística y dentro de los márgenes del pudor a la privacidad y a la localización.

Somos artistas, nos dedicamos en cuerpo y alma al teatro. El viaje siempre ha formado parte de nuestra profesión y con nuestras obras de teatro hemos recorrido medio mundo. Ahora es Rocinante quien nos lleva por tierra con el trabajo y la casa a cuestas y si no trabajamos aparcamos cerca del mar.

Conocimos @furgosfera cuando dábamos nuestros primeros pasos furgoneteros; ellos anunciaban su verkami y nos encantó, por eso pusimos nuestro pequeño grano de arena. Después vimos el docu “vanlife” y descubrimos las caras de quién está detrás de la revista y entonces nos gustaron más. Hemos visto nacer y crecer a la revista, en este número hay un avance sustancial, y hemos conocido a grandes furgoneteros gracias a ella.
Hoy nos vemos con ilusión en sus páginas y, aunque estemos trabajando, le hemos otorgado a la revista un lugar especial, volando con nosotros.

No sé si lo saben pero la furgo te da alas!

#loquemesaledelafurgo

Aquí somos tres, Gema, que escribe, dibuja y toma fotos, Chano que toca la guitarra y canta y Rocinante que nos lleva al país de Nunca Jamás.

Gema es actriz, acróbata aérea y directora teatral. Chano es circense, especialista en aéreos y director general de @grupopuja . Trabajamos juntos y compartimos pasión.
Trabajamos allá donde nos requieran, sin límites geográficos ni políticos.

Gema es española, Chano argentino y Rocinante de la profunda mancha alemana.
Hace 16 años compartimos amor, vida e ideales, desarrollando proyectos tan grandes como hacernos nuestra casa con nuestras propias manos, criar a un hijo o hacer que Quixote vuele y llegue al mundo entero.

Viajamos mucho, siempre viajamos por trabajo o por placer y no concebimos la vida con fronteras.
No nos gusta dar consejos de viajes porque el viaje en sí es lo que te acontece sin previo ensayo, pero estamos encantados de hacerlo si alguien nos lo pide.

El 1 de agosto de 2016 arrancamos esta aventura a lomos de Rocinante para bebernos la vida; pensábamos vivirla durante un año solamente pero es tanto lo que estamos descubriendo y reaprendiendo sobre ruedas y sobre la sencillez de la vida que aún no le vamos a poner fin.

No somos especialistas en mecánica, ni en turismo, ni camperizamos furgos, ni somos emprendedores ni ofertamos como ganar dinero viajando si nos sigues.
Por eso hablamos siempre desde la emoción, de lo que sentimos experimentando este estilo de vida en el país de las maravillas.
Por eso hacemos #loquemesaledelafurgo que no es más que dejarte sorprender por la vida.
A Gema de la furgo le acaba de salir una novela ante sus deseos de explicarle al mundo las maravillas de la #vanlife “Un viaje animal” para narrar el viaje iniciático de su protagonista dentro de los límites de una furgoneta y un rumbo sin marcar.
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Clermont-Ferrand

Hemos dado un salto.
Les podría mostrar los lagos de los Alpes franceses pero dimos con más ciudad que naturaleza, frío tuvimos pero nieve, en nuestro recorrido, había poca; en Chambéry compramos bombones y nos dieron energía para llegar al centro de Francia, en la unión de dos antiguas ciudades, Clermont-Ferrand.

Las negras torres de su catedral impactan desde cualquier punto de la ciudad y al ir a conocerla de cerca y ver que toda piedra aquí es basalto hemos entendido enseguida que esta era tierra de volcanes. No andamos equivocados, 80 volcanes inactivos rodean la ciudad y sin pensarlo hemos subido a conocerlos.
A los cinco minutos la nieve ya ocupaba todo el paisaje y hemos seguido subiendo con la casa y el trabajo a cuestas adentrándonos en un mundo de fantasía. Somos gentes del sur, de sol y mar, la nieve es tan exótica y excitante que nos provoca un gran chute de efervescente energía.
No tenemos guantes y nuestras manos están frías pero nuestra cara está colorada y sonriente.

Puy de dóme y volcán de Lemptégy, anótenlos.

Nosotros vamos a seguir pintando el invierno de blanco.

Clermont-Ferrand es una ciudad en blanco y negro y rojo.

El sol vive de espaldas a Francia y el cielo blanco marca durante 300 días al año el paso al frente y absorbe cualquier indicio colorido.

Negra de minerales como le decía a Asturias Víctor Manuel. Negra de basalto, es la riqueza autóctona, de los restos de 80 volcanes que rodean la unión de estas que antaño fueron dos ciudades. Es una cadena volcánica inactiva, Chaîne des Puys, la más grande de Europa. El material de construcción tradicional es la piedra de Volvic –extraída de las grutas basálticas de la cadena de montañas, y que va desde el gris claro al negro intenso, y provoca un estado sombrío, lúgubre y romántico.

La ciudad es en blanco y negro y mi foto en rojo. Y la casualidad ha hecho que la foto tenga una intensa narrativa a través de sus escuetos colores y el cartel de “la tradition d’Adele et Jean”

Miren bien la foto e inventense una historia a través de ella.

Yo mientras le intento explicar a los franceses que nos indican que por allí no podremos maniobrar si pasamos que si, que no solo vamos a pasar los 10 metros de largo que somos sino que voy a hacer la foto que mejor representa mi visión de #Clermont-Ferrand.

Florencia

Florencia, el síndrome de Stendhal y un frío del carajo es nuestro cóctel por unos días en la más bella ciudad del mundo.
Soy de emoción rápida e intensa, de lágrima fácil, muy sensible y amante del arte. La última vez que lloré ante un monumento la emoción me superó tanto que necesité con urgencia contrarrestarlo con algo muy cotidiano, fue ante el templo de Abu-SimBel en Egipto y lo más cotidiano que encontré a mano fue comerme un bocadillo.
Ahora sé, en Florencia, que esto tiene un nombre, el síndrome de Stendhal, son los síntomas de mareo y palpitaciones que el escritor francés sintió y describió al observar tanta y tan alta belleza, aquí, por eso en psicología lo denominaron así en su honor, también es conocido como síndrome de Florencia.

Esta es la cuna del arte, del Renacimiento y del hombre como centro del universo. Esta es la Florencia que tanto soñé, que tanto estudié y tanto me inspiró. Por eso ando tan emocionada por lo que conozco y por lo que descubro, porque en Florencia hay mucho más de lo que uno espera, solo tienes que saber a dónde mirar.

Mención especial a Rocinante y su westfalia por aguantarnos en estos -7° a orillas del río Erno.

Mención a Chano por dejarse llevar y dejar que le cuente la historia del arte entre anécdotas y tecnicismos y emociones desorbitadas.

Ojo!

Si no les interesa el arte que cambió el mundo, si desconocen la importancia de Florencia y el Renacimiento, si nunca le hablaron de las grandes y poderosas familias mecenas del Arte, si les suena a chino Botticheli o Brunelesqui o no entienden el sentido del nacimiento de Venus o el del mármol de Carrara, no se preocupen, no vayan a los museos, no es su sitio, igual que yo nunca iría a una convención de bomberos o de físicos nucleares .
(Hago esta reflexión después de leer un comentario que se ha hecho viral de un ignorante en el museo del Prado en el que se queja de que allí solo hay pinturas viejunas y religiosas) .

Caminen por Florencia, descubran sus calles dentro y fuera de lo turístico, observen que cada cosa está en su perfecto lugar y déjense asombrar en cada rincón. Miren, nunca dejen de mirar y maravíllense que el arte en Florencia no quedó en el 1500.

Las señales de tráfico son un claro y bello ejemplo. Modificadas por el artista Clet Abraham, no sin controversia en un principio, con originalidad y un toque de humor, ocupan el sentido del arte urbano en el centro histórico de Florencia .
Levanten la vista y disfrútenlas!

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Empieza “un viaje animal”

Soy yo poniéndome sería.
Así soy yo cada día en estos tiempos: Me levanto y escribo, escribo sin pararme a leer, escribo como una auténtica necesidad vital.
El gato me corrige atentamente cada palabra repetida o cada frase mal expresada.
A veces creo que soy el gato.
Abro la ventana y escribo lo que veo a través de ella.
A veces maúllo.
Puedo recorrer lugares o quedarme estancada en un mismo sitio recorriéndolos en papel.
Esto es un viaje y yo soy un felino.
Y antes que acabe el año acabaré mi historia y cuando la adorne y engalane te la traeré para que también sea tuya.

Esto es “un viaje animal” y lo he escrito yo dentro de la furgo cuando me he convertido en gato.
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Y el gato siempre hace #loquemesaledelafurgo

Hoy es lunes

Hoy será un lunes denso y pesado -me dijo ayer la gaviota con la que compartía café y confidencias- Hoy las nubes te van a embotar la cabeza, la lluvia no te va a dejar ver y si saliera el sol te cegaría sin perdón. Hoy no te esfuerces y no repliques con la justicia como bandera, no pidas, no insistas, este día no es para ti. Cómete tu decepción junto con el desayuno. No salgas de la furgo si no te quieres herir pero entonces mira por la ventana. Quédate mirando el mundo a través de ella y no digas nada. Observa el curso de la vida, el ritmo de la naturaleza, la razón de ser de cada cosa que pase por delante de ti y aprende.
Le pregunté a la gaviota si quería ser mi amiga. Me miró incrédula y al rato me respondió que ella no dudaría en robarme mi comida cada día, así que deje ya de inventar fantasías de falsa supervivencia y mire de cara al lunes.